La dislexia no termina al salir de la escuela: conseguir apoyo en la adultez sigue siendo un reto en Puerto Rico
Las dificultades para leer y escribir pueden continuar en la universidad, el trabajo y las tareas cotidianas. Sin embargo, un reportaje de Medicina y Salud Pública señala que en Puerto Rico gran parte del apoyo público para la dislexia se concentra en los años escolares. Al llegar a la adultez, conseguir evaluación y ayuda puede requerir acudir a servicios privados, clínicas universitarias o programas como Rehabilitación Vocacional, según los requisitos de cada servicio. El artículo también destaca herramientas que pueden facilitar el día a día: programas que leen textos en voz alta, dictado por voz y ajustes en el trabajo o los estudios. La necesidad de apoyo no desaparece con la graduación. El reto es que las personas sepan dónde encontrarlo. Fuente: Medicina y Salud Pública • 19 de octubre de 2026.